“Cambios necesarios para una gestión más circular de los residuos de construcción” Por Mireia de Diego

Posted by aclimaadmin | martxoa 1, 2019 | Aclima bloga

Aunque los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) suponen una de las prioridades dentro del Plan de Acción de la Unión Europea para la Economía Circular, lo cierto es que su gestión debe perfeccionarse. Según datos sectoriales, el 40% de los RCD son depositados en el medio de manera ilegal, y el resto a menudo acaba en un vertedero, en vez de someterse a un proceso de reciclado o reutilización.

Para hacernos una idea del volumen que representan estos porcentajes, tomemos en consideración que en España se calcula que se producen anualmente 45 millones de toneladas de residuos de construcción y demolición, prácticamente una tonelada por cada ciudadano. La estimación del ahorro que supondría una correcta gestión de estos residuos es también muy alta: unos 450 millones de euros.

Los cálculos del propio sector indican que la mayoría de los residuos de construcción y demolición provienen de obras de rehabilitación (43%), seguidos de los procedentes de obra civil (23%), residencial (21%), y no residencial (14%). Aproximadamente tres cuartas partes de los residuos generados en la obra son inertes, los comúnmente denominados “escombros”. El 25% restante es una combinación heterogénea de otros residuos, algunos tóxicos o peligrosos para el medio (metales pesados como el plomo o el amianto, disolventes, restos de pintura etc.).

¿Qué mejoras necesita la gestión controlada de los RCD?

Aunque existe una legislación que regula este tipo de prácticas, todavía existe margen para perfeccionar la gestión de los residuos de construcción y demolición. Y en esto la Administración Pública tiene mucho que decir.

1-La Administración puede y debe valorar adecuadamente los Estudios de Gestión de Residuos en la fase de proyecto de las obras. En 2008 entró en vigor un real decreto que obliga a los promotores de edificios e infraestructuras a incluir en sus proyectos un estudio de gestión de residuos de construcción y demolición. Están obligados a estimar la cantidad de residuos que se generarán, indicar cómo se separarán en el mismo lugar de la obra y valorar el coste previsto de esta gestión. La Administración tiene que valorar justamente estos estudios para estimar convenientemente si son realistas.

Los Estudios y los Planes de Gestión de RCDs son dos cosas diferentes, los primeros establecen los objetivos y sistemas de control para supervisar la correcta gestión de los RCDs, mientras que los planes especifican  lo planteado en los estudios y definen las actuaciones necesarias para cumplir con los objetivos del estudio. Los EGR se presentan junto con el proyecto de ejecución y son responsabilidad del promotor, y los PGR se elaboran antes del inicio de la obra por parte del contratista principal.

2-En la obra pública, la Administración no debería admitir baja económica en la partida dedicada a la gestión de los residuos, para que ésta se ejecute de manera adecuada. Los costes de cualquier obra incluyen las áreas de infraestructura, control de calidad y viabilidad, seguridad y salud y la gestión de residuos. Si se admiten bajas en las partidas de gestión de residuos, de alguna manera se están fomentando   prácticas más baratas e inadecuadas para la protección del medio ambiente, e incluso prácticas ilegales.

3-Es indispensable actualizar los precios de mercado de las bases de datos, y particularmente en la aplicación informática EEH-AURREZTEN, herramienta del Gobierno Vasco para la elaboración del Estudio y el Plan de Gestión de Residuos en obra. Si los datos de cálculo de los costes de los EGR y PGR son incorrectos, la validez de los estudios y planes se pone en entredicho, y se origina un problema en la gestión de los residuos de obra, al no contar contratistas ni promotores con bases de datos fiables con costes actualizados.

Otras ideas para fomentar una gestión correcta de los RCD serían favorecer acuerdos sectoriales para comercialización de áridos reciclados, incentivar el uso de materiales reciclados y no residuos en restauraciones y rellenos, determinar un porcentaje de material reciclado al menos en las obras públicas y priorizar los criterios medioambientales de Compra Verde en la obra pública.

Recientemente, la Comisión Europea ha tomado cartas en el asunto, publicando una directiva que constituye un protocolo de recomendaciones para la gestión de RCD. El objetivo es que la Unión Europea ahorre cerca de 7.500 millones de euros anuales tratando mejor los materiales procedentes de las obras de construcción y demolición.

En Euskadi, la Asociación Vizcaína de Excavadores-Bizkaiko Induskari Elkartea, y Eraikune. Cluster vasco de la Construcción, son dos organizaciones dedicadas a representar los intereses de las empresas del sector.

Post, escrito por Mireia de Diego,

Gerente de Excavaciones de Diego y Presidenta de la Asociaón Vizcaína de Excavadores

Add a comment

*Please complete all fields correctly

Posts Relaccionados

Posted by aclimaadmin | 17 urria 2019
Aunque la Economía Circular es, por definición, global y debe aplicarse a todos los sectores económicos, la importancia del sector ambiental en el paso de una economía lineal a una...
Posted by aclimaadmin | 11 urria 2019
Organizado por ATEGRUS (Asociación Técnica para la Gestión de Residuos, Aseo Urbano y Medio Ambiente), el ISWA World Congress es el cónclave más importante del mundo en el campo de...
Posted by aclimaadmin | 04 urria 2019
Euskadi espera ser para el año 2050 un territorio neutro en emisiones de carbono. Este ambicioso objetivo contrasta con la situación que nuestra región presentaba tan sólo hace unas pocas...
X