
Iberdrola desarrolla su actividad con un firme compromiso con la sostenibilidad y la transición hacia un modelo energético descarbonizado en armonía con la naturaleza y las personas. Su actuación se centra en el impulso de las energías renovables, la electrificación de la economía y la modernización de las redes eléctricas. Esto permite integrar generación limpia de forma eficiente y avanzar hacia un sistema energético más seguro y con menor impacto ambiental de acuerdo al compromiso de Iberdrola positiva con la naturaleza.