Marta Olazabal, Investigadora del Centro Vasco de Cambio Climático: «Reducir al máximo el asfalto es esencial para adaptarnos a las olas de calor en las ciudades»
Con las olas de calor del pasado verano teníamos en las ciudades 30 grados a las ocho o las nueve de la tarde simplemente porque ese intercambio de calor no se daba. Es por eso que la integración de parques y árboles y la reducción al máximo del asfalto es esencial para la adaptación a las altas temperaturas.
Investigadora del Centro Vasco de Cambio Climático · «Si un día caluroso tocas las fachadas de las casas o el suelo en la calle, te das cuenta de que acumulan temperaturas increíbles», dice.
En la lucha contra el cambio climático, existen dos frentes. El primero es la mitigación, que engloba todas aquellas acciones para reducir emisiones de gases de efecto invernadero (el famoso CO2, entre otros). Las ciudades son responsables de nada menos que del 70% de las emisiones de estos gases a nivel mundial. Por tanto, reducirlas es un elemento indispensable en la emergencia climática. En España hay casi 11.000 municipios que se han comprometido a reducir sus emisiones en un 55% para 2030 y llegar a la neutralidad en carbono para 2050.
Hay otros muchos ámbitos de nuestra vida urbana que necesitan un repaso. Pero uno de los más importantes es la renovación de nuestra edificación. Tenemos un legado construido muy importante y bastante deficiente en términos de eficiencia energética. Se nos va el calor (o el frío, dependiendo de la época del año) por todos los lados. Necesitamos mejorar la envolvente de las fachadas y empezar a invertir en energías renovables que alimenten nuestras viviendas.
Pero en concreto, ¿qué ejemplos de medidas son los más interesantes? Se habla mucho de las soluciones basadas en la naturaleza, por sus muchos beneficios ambientales y sociales. Estamos hablando de parques y arbolado en el centro de las ciudades o dunas y marismas en nuestras costas urbanas, esenciales para protegernos contra los eventos costeros extremos (oleajes), la erosión y la subida del nivel del mar. En general, intervenir en el espacio público con espacios más permeables y más sombreados es imprescindible para el cambio climático. La inversión en regeneración urbana, tanto del espacio público como de la edificación, es el eje vertebrador de la adaptación al cambio climático. En este sentido, tener en cuenta a los grupos más vulnerables de la población es esencial en estos procesos. Tanto en la mitigación como en la adaptación, generar procesos de transición justa es crítico si queremos que las soluciones sean sostenibles en el tiempo y en el espacio.
Fuente: Diario Vasco