
El sector textil afronta un tsunami normativo y grandes retos que han llevado a agentes de la cadena de valor a tomar medidas. Este curso analiza su estado actual, los desafíos clave y las soluciones que impulsan la transición hacia una economía social y circular.
Descripción
El sector textil es el tercero a nivel mundial en consumo de agua y uso de suelos; y el quinto en uso de materias primas y emisiones GEI. Se requieren 7.500 litros de agua para producir unos vaqueros. El sector del vestido usa 93.000 millones de metros cúbicos de agua cada año, una cantidad suficiente para que sobrevivan 5 millones de personas. La industria de la moda es responsable del 20% del desperdicio total de agua a nivel global. La producción de ropa y calzado produce el 8% de los gases de efecto invernadero. Cada segundo se entierra o quema una cantidad de textiles equivalente a un camión de basura… estos datos nos dan una visión de la dimensión de los retos a los que nos enfrentamos si no tomamos medidas en la producción y gestión del textil.
El 1 de enero de 2025 entró en vigor la nueva normativa de la Unión Europea. Esta nueva directiva del 2018 obliga a los estados miembro a empezar la recogida selectiva de los residuos textiles y al establecimiento de unos objetivos para la reutilización y el reciclado de estos residuos. También queda prohibida la destrucción de excedentes textiles no vendidos. La ley contempla la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), un concepto que expande las obligaciones de las empresas con sus productos. Busca implicar a fabricantes en el proceso de recuperación de los productos que generan y trasladar su responsabilidad sobre los productos que ponen en el mercado. Estas medidas, junto con otras relacionadas con el ecodiseño, están revolucionando el sector de la recogida, tratamiento y comercialización del textil post-consumo.
Y todo esto con un papel central de las empresas de inserción que son las que en este momento ejercen la actividad de recogida, tratamiento y reutilización/reciclaje de residuos textiles. La disposición adicional 19ª de la Ley 7/2022 ha establecido de forma pionera en el Estado y en la Unión Europea, la contratación reservada para empresas de inserción del 50% de los contratos públicos de recogida y tratamiento de los residuos textiles y muebles y enseres. Las empresas de inserción son entidades prestadoras de servicios de interés económico general (art. 5.4 de la Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social), que es una excepción a los principios de libre concurrencia y libre mercado contemplada en el artículo 106 del Tratado de Funcionamiento de la UE.
En España las empresas de inserción recogen más de la mitad del residuo textil que se recoge separadamente. De esta forma, se consigue el acompañamiento e inserción laboral de personas en situación o riesgo de exclusión, contribuyendo a avanzar no sólo en sostenibilidad, sino también en economía social.
En este Curso de Verano, participarán agentes relevantes de la cadena de valor del proceso para compartir los retos a los que nos estamos enfrentando y divulgar la necesidad de un trabajo público-privado coordinado para poder abordar la contaminación provocada por el modelo de consumo actual.