Aclima participa en el Foro Acciona, organizado por EL CORREO sobre La gestión del agua: Digitalización y nuevos modelos de saneamiento urbano

El pasado viernes, 14 de junio, Olga Martín Directora General de Aclima, Basque Environment Cluster, participó en una mesa redonda sobre los retos hídricos a los que se enfrenta Bizkaia. Este debate formó parte del programa del Foro Acciona, organizado por EL CORREO, “La gestión del agua: Digitalización y nuevos modelos de saneamiento urbano”. En dicha conversación, moderada por José Mari Reviriego, jefe de Ciudadanos de EL CORREO, participaron además Juan Carlos Blázquez, director de desarrollo de negocio de Agua de Acciona; Koldo Urkullu, director de explotación del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia; Natalia Alegría, directora del Aula del Agua de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, y Mitxel Corcuera, director técnico de Aguas del Añarbe. Mireya López.

El agua es un bien esencial que nos permite desempeñar cantidad de acciones cotidianas y es uno de los recursos que el cambio climático está poniendo en riesgo. En Euskadi en general, y en Bizkaia en particular, la crisis climática que azota el mundo «no ha variado» la media anual de lluvias, pero sí ha cambiado la manera en la que se producen esas precipitaciones. «Se están dando episodios más extremos. Hay menos días de lluvia, pero son más intensas y esto hace que la gestión hídrica se dificulte», señaló Mitxel Corcuera, director técnico de Aguas del Añarbe. El fenómeno puede causar inundaciones y obliga a las entidades a rediseñar el entramado de tuberías y depuradoras del territorio para evitar un posible colapso. «Esas trombas de agua corren por las calles y revientan las alcantarillas, lo que nos fuerza a impulsar más infraestructuras», adelantó Juan Carlos Blázquez, director de Desarrollo de Negocio de Agua de Acciona.
Los desafíos a los que se enfrenta el sector son ambiciosos. Tal y como señalaron los profesionales en la mesa redonda las nuevas normativas europeas «obligarán a adecuar las instalaciones» para que cumplan con las exigencias marcadas. Esta transformación requerirá innovación, pero sobre todo mucha inversión. Dichos costes afectarán incluso a la tarifa de agua de los hogares, tal y como avanzaron los expertos. En este contexto, será tan importante la renovación de las instalaciones, como la concienciación ciudadana, y así lo declaró Olga Martín: «no vale sólo con poner depuradoras inmensas, sino que hay que sensibilizar a la población para minimizar el consumo y reducir la contaminación del agua en los hogares». Porque, en su opinión, llegará el día en el que «las depuradoras no podrán con todo». «Existen muchos contaminantes emergentes, cada vez más. Así, la solución debería pasar por modificar los hábitos que tenemos en nuestras casas y buscar alternativas menos dañinas».
Nuevas tecnologías
Conservar en buen estado las depuradoras, las redes de saneamiento y las de abastecimiento es fundamental para garantizar el acceso del agua a todos los hogares. De hecho, el Consorcio apuntó que el «25-30% de su presupuesto va dirigido a labores de mantenimiento». Y para ser eficientes en esta materia, las nuevas tecnologías -como la fibra óptica- y la Inteligencia Artificial juegan un papel crucial. La digitalización ha permitido al Consorcio «actuar de forma inmediata» en averías y reducir el número de fugas que puedan producirse. «Recibimos 500.000 datos por segundo y en el momento en que se produce una variable que no es común, y que puede deberse a una rotura, enviamos a una cuadrilla para su reparación», apuntaron.
Del mismo modo, la colaboración entre la entidad y la Escuela de Ingeniería de Bilbao es clave para avanzar en procesos innovadores. Natalia Alegría, directora del Aula del Agua, aseguró que la universidad forma a «los alumnos para que puedan trabajar directamente en el sector». La escuela no sólo investiga en materia hídrica, sino que colabora de forma directa en proyectos con el Consorcio. «Se está trabajando en la creación de un turbidímetro ‘low cost’ para incorporarlo en los hogares», añadió la experta.
Saben que aún queda mucho por hacer. La imposibilidad de que Bizkaia cuente con un embalse propio por la «falta de terreno» obliga a las instituciones públicas y privadas a seguir renovándose para abastecer todos los puntos del territorio. Pero hay avances importantes. Entre otros, el proyecto para levantar una tubería de 16 kilómetros que resuelva el déficit de agua potable de Busturialdea o la mejora de la calidad del agua del mar gracias a la depuradora de Lamiaran. Urkullu también adelantó que trabajan en un plan para «generar hidrógeno a través de agua regenerada».
La digitalización, clave para actuar con inmediatez
Lo de consumir agua embotellada no va con Pedro Barreiro. El director gerente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia arrancó ayer su intervención asegurando de forma jocosa preferir beber «del grifo». «La Universidad de Columbia dice que cada litro de agua embotellada tiene 400.000 nano plásticos que acaban en nuestro organismo», lanzó. El responsable resumió los retos a los que se enfrenta el sector del agua. El primero es la aplicación de la normativa sobre agua potable. El segundo, prepararse para las inversiones a las que habrá que hacer frente en los próximos años para cumplir con la normativa europea en materia de aguas residuales. Y por último, aprovechar la digitalización para ser más eficientes. «Los avances tecnológicos han venido para quedarse. Los sistemas inteligentes, como la introducción de fibra óptica o la IA son más rápidos y nos impulsan a actuar de forma inmediata en caso de que, por ejemplo, se produzcan fugas en tuberías», explicó. El director añadió que el Consorcio ya ha enviado el segundo PERTE de digitalización del ciclo del agua para la mejora de los sistemas. «98 municipios forman parte del Consorcio. Del más grande al más pequeño y con la misma calidad», acabó.
Fuente: El Correo