ArcelorMittal confía en «relanzar» su plan europeo de descarbonización tras el verano de consolidarse los avances que ya percibe en la ejecución del Plan de Acción para el Acero aprobado por la Comisión Europea (CE). La multinacional irá desbloqueando inversiones y la primera de ellas será la de construcción de un primer horno de arco eléctrico en Dunkerque (Francia) con una inversión de 1.200 millones. Será una instalación similar a la que se construye en Gijón –pero con una mayor envergadura– y a la que los gobiernos de España y Asturias reclaman para Avilés con el fin de mantener la capacidad productiva de la siderurgia asturiana cuando cierre uno de los dos hornos altos de Veriña.
ArcelorMittal señala que la siderurgia europea se enfrenta a su peor crisis desde el crac financiero de 2009 y que esta situación le llevó a posponer sus proyectos de descarbonización en Europa, incluida la planta de reducción directa de mineral de hierro con hidrógeno verde (sistema DRI) prevista para Gijón con una ayuda europea de 450 millones. No obstante, desde Arcelor se destaca ahora que el Plan de Acción para el Acero, lanzado por la CE en marzo, «infunde optimismo con la perspectiva de que la Comisión Europea aplicará próximamente eficientes mecanismos de defensa comercial y de ajuste en frontera por carbono». La compañía considera «un primer paso en la dirección adecuada» las revisadas medidas de salvaguardia aplicadas al acero que entraron en vigor el pasado 1 de abril y espera ahora una limitación efectiva de las importaciones de acero y un mecanismo de ajuste en frontera por carbono eficaz.