La Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Sociedad Italiana de Medicina Ambiental (SIMA) han codirigido una nueva investigación internacional que muestra que hay menos contagios de Covid-19 en ciudades con más zonas verdes y baja contaminación.
El estudio, que ha sido publicado en la revista Environmental Research, revela los datos recogidos de 10 ciudades italianas y 8 españolas de más de 500.000 habitantes, según ha informado el centro universitario en un comunicado.
Los resultados obtenidos constituyen una prueba más de que el medio ambiente afecta directa y significativamente a nuestro estado de salud.
A través del estudio de datos georreferenciados, los investigadores han analizado la asociación entre contagios, hospitalizaciones o muertes por COVID-19 y la superficie de zonas verdes en las ciudades de Roma, Bolonia, Catania, Florencia, Génova, Milán, Nápoles, Palermo, Turín y Venecia en Italia; y Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Las Palmas y Bilbao en España.
Prisco Piscitelli, epidemiólogo y vicepresidente de SIMA, explica que esta investigación muestra cómo el impacto del COVID ha sido menor en aquellas ciudades que cuentan con mayor extensión de parques públicos y menores concentraciones medias anuales de PM2,5.
Para la investigación, según ha explicado Andrea Falco, profesor de Estadística en Madrid y Delegado de SIMA para España, se han aplicado dos metodologías diferentes: Para datos institucionales españoles relativos a infecciones / hospitalizaciones / muertes, y a la extensión de las zonas verdes públicas, se ha utilizado un enfoque ascendente. Para Italia, se utilizó un enfoque de arriba hacia abajo, partiendo de los datos oficiales de infecciones / hospitalizaciones / muertes de cada provincia, y relacionándolos con las estadísticas de la OCDE sobre la extensión de los parques públicos en las distintas zonas.
Para los análisis estadísticos se han utilizado modelos lineales y análisis multivariantes incluyendo las PM2,5 (concentraciones medias anuales provenientes de las estaciones oficiales de control de la calidad del aire), teniendo en cuenta el diferente número de habitantes de cada provincia.
De nuevo, los resultados obtenidos revelan una clara asociación estadísticamente significativa para ambos países entre la tendencia de la pandemia y la extensión de zonas verdes, como de las concentraciones medias anuales de PM2,5.
La acumulación de evidencia al respecto debería ser tenida en cuenta por los responsables de la toma de decisiones porque demuestra que aumentar las superficies verdes y reducir la carga de contaminantes atmosféricos representa una estrategia que puede suponer una diferencia sustancial, en términos de salud pública, frente a amenazas actuales y futuras para la salud humana, concluye Javier Arias, decano de la Facultad de Medicina UCM.
Fuente: El Ágora Diario