El Consejo ha adoptado un Reglamento por el que se prohíbe completamente el uso de amalgamas dentales así como la fabricación, importación y exportación de otros productos con mercurio añadido. Las normas actualizadas tienen por objeto abordar los usos restantes de mercurio en la Unión Europea, en consonancia con el objetivo de contaminación cero de la UE.
Las normas vigentes ya prohíben el uso de la amalgama dental para tratamientos dentales en niños menores de 15 años y en mujeres embarazadas o en período de lactancia. Las nuevas normas ampliarán esta prohibición incluyendo, a partir del 1 de enero de 2025, a todos los pacientes en la UE. Se aplicarán excepciones cuando el odontólogo considere estrictamente necesario el uso de la amalgama dental para atender necesidades médicas específicas del paciente.
La exportación de amalgama dental se prohibirá a partir del 1 de enero de 2025; la prohibición de la fabricación en la UE y de la importación se aplicará a partir del 1 de julio de 2026.
Otras seis lámparas que contienen mercurio también estarán sujetas a la prohibición de fabricación, importación y exportación a partir del 31 de diciembre de 2025 y el 31 de diciembre de 2026.
Siguientes etapas
Ahora se firmará el Reglamento, que se publicará en el Diario Oficial de la Unión Europea. Entrará en vigor a los veinte días de su publicación y será directamente aplicable en todos los Estados miembros.
De conformidad con las normas actualizadas, la Comisión revisará las exenciones relativas al uso de la amalgama dental a más tardar el 31 de diciembre de 2029 teniendo en cuenta la existencia de alternativas sin mercurio.
En esa misma fecha la Comisión revisará, asimismo, las medidas adoptadas por los Estados miembros sobre emisiones de mercurio en crematorios y los efectos de las orientaciones de la Comisión en las tecnologías para la reducción de la contaminación pertinentes.
Contexto
El Reglamento de la UE sobre el mercurio adoptado en 2017 es uno de los instrumentos clave de la UE para transponer el Convenio de Minamata, un tratado internacional firmado en 2013 para proteger la salud humana y el medio ambiente de los efectos adversos del mercurio.
El Reglamento de 2017 abarca todo el ciclo de vida del mercurio, desde la extracción primaria hasta la eliminación de residuos, contribuyendo al objetivo definitivo de la UE de limitar y eliminar progresivamente el uso, la fabricación y la exportación de mercurio y productos con mercurio añadido, tal como se expone en la Estrategia de la UE sobre el mercurio.
El Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron sus posiciones negociadoras los días 17 y 30 de enero de 2024, respectivamente. Los dos colegisladores alcanzaron un acuerdo provisional el 21 de febrero de 2024, tras una única ronda de negociaciones.
Fuente: Consejo Europeo