La evaluación de las pérdidas económicas asociadas a la crisis climática sigue centrando la atención de las grandes compañías reaseguradoras. Las catástrofes naturales provocaron el pasado año unas pérdidas económicas de 270.000 millones de dólares en todo el mundo, y unas pérdidas aseguradas de 111.000 millones. Con estas contundentes cifras arranca el Informe Sigma 2021 impulsado por el Swiss Re Institute. El objetivo principal de este trabajo es evaluar los costes económicos de los fenómenos naturales extremos en base a datos registrados y rigurosamente contrastados.
Como destaca el nuevo estudio, aunque el huracán Ida fue la catástrofe natural más costosa de todo 2021, los denominados ‘riesgos secundarios’ volvieron a representar el grueso de las pérdidas aseguradas por este tipo de incidencias. Así, las graves inundaciones de julio en centroeuropa, por ejemplo, directamente asociadas al cambio climático por el propio gobierno alemán, fueron el desastre natural más costoso del continente.
Para el Swiss Re Institute el cambio climático constituye también una de las mayores amenazas para la economía mundial, al estar provocando un notable aumento tanto en la gravedad como en la recurrencia de los fenómenos meteorológicos extremos. El aumento de la población directamente amenazada, la mala planificación urbanística y la tendencia a concentrar la actividad productiva en zonas expuestas a las catástrofes naturales están multiplicando los costes económicos asociados al calentamiento global. Una tendencia que se esta acelerando de nuevo este año.
Tras un año de grandes catástrofes naturales como fue 2021, incluyendo las devastadoras inundaciones en Europa, China, Estados Unidos y otras partes del mundo, el primer trimestre de 2022, que arrancaba con las graves inundaciones en el este de Australia, sigue sumando cuantiosas pérdidas.
Es urgente actuar para aumentar la resiliencia de las sociedades en todo el mundo. Junto con el sector público, las reaseguradoras debemos destinar recursos a prevenir los daños en las zonas de alto riesgo, invirtiendo en medidas de protección como las infraestructuras verdes. De ese modo lograremos mantener los activos asegurables y mejorar las perspectivas de crecimiento», afirma Jérôme Jean Haegeli, economista jefe del grupo asegurador.
Los registros del nuevo Informe Sigma demuestran que, más allá de los daños causados por huracanes, tifones o ciclones (recordemos que todos hacen referencia al mismo fenómeno en diferentes partes del planeta), las inundaciones son, con diferencia, las adversidades que están incrementándolos en mayor proporción a medida que el cambio climático avanza hacia los peores escenarios.
Los datos analizados en el informe confirman que en la última década se han producido tres veces más episodios de inundaciones graves que de ciclones. Las inundaciones también causaron más de un tercio de las muertes asociadas a este tipo de tragedias. Asimismo, las pérdidas económicas provocadas por las inundaciones son las que más están ascendiendo, hasta suponer actualmente el 23% del coste total de los daños causados por los fenómenos meteorológicos extremos: unos daños que se extienden por todo el planeta y afectan cada vez a más países.
Puede consultarse la infografía del estudio con las principales áreas del planeta afectadas por las inundaciones aquí.
Fuente: El Confidencial