La construcción de la gigafactoría de baterías para vehículos eléctricos en Figueruelas (Zaragoza) avanza con firmeza. Stellantis y la multinacional china CATL, líderes en el sector de la automoción y el almacenamiento energético, han iniciado los trabajos previos a la construcción de la planta, que supondrá una inversión de 4.100 millones de euros.
La fábrica, que se espera esté plenamente operativa en marzo de 2028, se convertirá en un punto estratégico para la electrificación del parque automovilístico en España y Europa. La consultora Idom, especializada en ingeniería, arquitectura y servicios profesionales, ya ha comenzado a trabajar en el diseño del complejo desde sus oficinas en Zaragoza, lo que marca el inicio formal de uno de los proyectos industriales más ambiciosos en Aragón.
Una gigafactoría clave para el futuro de la automoción
La nueva instalación tendrá una capacidad de producción de hasta 50 GWh, suficiente para fabricar baterías destinadas a un millón de vehículos eléctricos al año. Con ello, Stellantis refuerza su estrategia de movilidad sostenible y su apuesta por la electrificación, en línea con las directrices europeas de reducción de emisiones de CO₂.
La elección de Figueruelas, donde Stellantis ya cuenta con una planta de producción de vehículos, no es casualidad. La proximidad a la fábrica facilita la integración de la cadena de suministro y refuerza la competitividad de la compañía en el sector de la movilidad eléctrica. Además, la ubicación en Aragón favorece la logística, gracias a su conectividad con los principales corredores de transporte europeos.
Impacto económico y generación de empleo
El proyecto de la gigafactoría traerá consigo una transformación económica para la región. Se espera que genere miles de empleos directos e indirectos, tanto en la fase de construcción como en la operativa de la planta. La inversión de 4.100 millones de euros posiciona a Zaragoza como un referente en la producción de baterías eléctricas, consolidando su papel en la industria del automóvil a nivel europeo.
Además, esta planta contribuirá a la reducción de la dependencia de importaciones en el sector de baterías eléctricas, lo que fortalecerá la autonomía de la industria automovilística española.
Un paso adelante hacia la movilidad sostenible
La gigafactoría de Stellantis y CATL es un pilar clave en la transición hacia un modelo de transporte sostenible. La producción de baterías de última generación permitirá avanzar en la electrificación del parque automovilístico, promoviendo una movilidad más limpia y eficiente.
Con el diseño ya en marcha y la previsión de estar operativa en 2028, esta planta se perfila como una de las infraestructuras industriales más relevantes de España, asegurando el futuro de la automoción en Aragón y su papel en la transformación energética del país.
Fuente: Crónica de Aragón