El centro tecnológico Tekniker desarrolla en el marco del proyecto europeo ‘Rewind’ diferentes soluciones avanzadas para facilitar la economía circular de los aerogeneradores.
Las turbinas eólicas tienen una vida útil finita. Concretamente, su ciclo de vida oscila entre los 20 y los 25 años, por lo que una gran parte de la flota europea de turbinas llegará al final de su vida operativa en los próximos 10 o 15 años, con Dinamarca, España y Portugal como países que cuentan con los parques más antiguos de Europa.
El principal objetivo de la iniciativa es desarrollar tecnologías críticas para el desmantelamiento de las palas de turbinas eólicas al final de su vida útil e implementar nuevas metodologías para la reutilización y reciclaje de materiales compuestos con el reto de aumentar su circularidad.
En este momento, este nicho de mercado se ha convertido en una fuente de negocio para Tekniker.
Por otro lado, Tekniker ha dado a conocer que su facturación como miembro de Basque Research and Technology Alliance (BRTA), despegó en 2023 con un crecimiento del 18% con respecto a 2022 y una facturación récord de 31.942.975 millones de euros gracias al trabajo en I+D y la transferencia directa de tecnología de vanguardia al tejido industrial. De los ingresos, un 49,2% procedió de contratos con más de 200 empresas de sectores como el aeronáutico, la salud o el hidrógeno a través de la investigación y el desarrollo de soluciones de alto valor para abrir camino hacia una industria más inteligente y sostenible.
Fuente: Diario Vasco