El desarrollo de la economía verde movilizará un importante montante de capital y estimulará la actividad
En medio de una crisis sanitaria y económica de magnitudes históricas, el Gobierno aprobó ayer el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, con el objetivo de regular el cumplimiento de los compromisos medioambientales que España debe asumir en los próximos años, pero con la vista puesta también en el proceso de recuperación de la actividad que debe afrontar la economía. La ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, recalcaba en su comparecencia el importante montante de inversión que la norma pretende movilizar más de 200.000 millones de euros entre 2021 y 2030, el 70% del cual será privado y el impulso al empleo que presumiblemente traerá consigo, entre 250.000 y 350.000 puestos a lo largo de la próxima década.
La actividad legislativa se desarrolla siempre en torno a unos objetivos definidos, que en este caso incluyen la progresiva descarbonización de la economía y la lucha contra la contaminación medioambiental, pero su génesis no puede desvincularse nunca del escenario económico y social. El reto que afronta el Gobierno con la tramitación de esta ley es defender los compromisos irrenunciables, pero adaptar su exigencia a la coyuntura y necesidades que afronta en este momento el país.
Fuente: CINCO DÍAS