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05 Jun 2025
Blog Aclima

Día Mundial del Medio Ambiente 2025: La Economía Circular como respuesta estratégica a la contaminación por plásticos

No cabe duda de que la contaminación por residuos plásticos es un problema medioambiental de primer orden. Se calcula que cada año se generan en todo el planeta 51,7 millones de toneladas de desechos plásticos, la mayoría de ellos en países en vías de desarrollo, y la OCDE prevé que esta cifra se triplique para 2060. Además, su prevalencia en los océanos es especialmente preocupante, además, se cree que albergan una cifra que oscila entre los 75 y los 199 millones de toneladas. De igual manera, los microplásticos conforman un reto de magnitud. Así, el impacto ambiental de la fabricación del plástico y de sus residuos es un ámbito en el que se debe focalizar la acción. Por todo ello, responder a esta situación es una prioridad para la ONU, más aún tras no haberse concretado el tratado mundial sobre los plásticos que ha intentado impulsar. Así, el lema del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio, es #SinContaminaciónPorPlásticos, y su intención es concienciar sobre este problema. 

En el mundo se producen más de 430 millones de toneladas de plástico al año, y una gran parte acaba convirtiéndose en desechos. El sector del envasado y empaquetado es el mayor generador de desechos plásticos de un solo uso en el mundo, representando el 36% de todos los plásticos producidos, y otras fuentes importantes de este tipo de residuos son la agricultura y la moda, ya que cerca del 60% del material con el que se confecciona la ropa contiene materiales como el poliéster, el acrílico y el nailon. El consumo de plástico se ha cuadruplicado desde la década de los 90, y su producción mundial se ha multiplicado por dos entre 2000 y 2019. La contaminación plástica de los mares es particularmente preocupante, ya que las estimaciones anticipan que para 2040 los océanos podrían albergar hasta 600 millones de toneladas de desechos de este tipo.  

Los expertos alertan de que tan solo el 9% del plástico se recicla con éxito (aunque el 15% se recoge para reciclar, el 40% del residuo recogido se elimina), mientras que el 19% se incinera, el 50% termina en vertederos y el 22% evade los sistemas de gestión de residuos y termina en vertederos incontrolados. A pesar de que la producción de plásticos a partir de residuos reciclados se ha multiplicado por cuatro desde el año 2000, solo supone el 6% de la producción total de plásticos en el planeta. 

Impacto ambiental 

Otro de los aspectos a considerar es el efecto climático de los plásticos, ya que se calcula que representan el 3,4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y para 2040 sus niveles de emisiones podrían escalar hasta suponer el 19% de las totales. Esto es así porque la fabricación de plástico requiere de energía, y además los plásticos se elaboran a partir de combustibles fósiles. 

Un informe publicado recientemente detalla el impacto ambiental de los plásticos, que básicamente se divide en la emisión de GEI durante su ciclo de vida, la afectación de los procesos ecosistémicos esenciales para el secuestro de carbono, y la alteración de la manera en que la Tierra refleja y absorbe la energía. Según el estudio, las estimaciones actuales no tienen en cuenta los gases de efecto invernadero emitidos por los plásticos durante todo su ciclo de vida, por lo que no son realistas. Por ello, su participación en el total de emisiones puede ser bastante mayor del considerado. Respecto al ciclo de carbono, la contaminación por plásticos puede interferir con los sistemas naturales del planeta que absorben y almacenan carbono, incluidos los suelos, las plantas y el océano. En lo referido a la radiación, se sugiere que las partículas de plástico en la atmósfera y en la superficie terrestre pueden alterar físicamente la forma en que reflejan y absorben energía. 

Microplásticos 

Los microplásticos son fragmentos de plástico menores de 5 mm de diámetro, que pueden provenir de la degradación de plásticos más grandes o ser liberados directamente al medio ambiente como componentes de productos de cuidado personal, textiles, etc. En 2021, un equipo de científicos japoneses de la Universidad de Kyushu estimó que existen 24,4 billones de microplásticos en la capa superior de los océanos. Otros expertos piensan que en el fondo oceánico puede haber unas 14 millones de toneladas de microplásticos. 

La principal fuente de este tipo de desechos es la industria textil, y lo cierto es que la producción de ropa se ha duplicado en todo el mundo entre 2000 y 2015. Este aumento se debe al uso cada vez mayor de las fibras sintéticas, basadas en plástico en muchas ocasiones. Por ejemplo, en 2022 se produjeron 116 millones de toneladas de fibras textiles de las que 75,5 millones correspondieron a fibras sintéticas. Además, se calcula que las emisiones de GEI de la producción textil son tan altas que superan las de todos los vuelos internacionales y tráfico marítimo combinados, y es la segunda actividad que más agua consume en sus procesos. 

Oportunidades para el sector ambiental: Aclima y la innovación en el reciclado de plásticos complejos 

La lucha contra la contaminación por plásticos no solo plantea un reto urgente, sino que también abre la puerta a grandes oportunidades para el sector ambiental. La transición hacia un modelo económico circular exige el desarrollo de nuevas tecnologías, infraestructuras y modelos de negocio, lo que supone un amplio margen de crecimiento para las empresas del sector a través de la innovación.  

Por ejemplo, la valorización de residuos plásticos complejos, hasta ahora difíciles o imposibles de reciclar, representa un ámbito de oportunidad prioritario que puede transformar residuos en recursos, reducir la dependencia de materias primas de origen fósil y generar nuevas fuentes de actividad económica sostenible. 

En este contexto, el ecosistema vasco de innovación medioambiental, liderado por Aclima, está consolidando un espacio de referencia para el desarrollo de soluciones avanzadas en reciclado de plásticos. El impulso a proyectos, como BIRPLAST o Cíclicom que exploran tecnologías como la pirólisis, la gasificación o la solvólisis está demostrando que es posible convertir materiales hoy destinados a eliminación en materias primas industriales, contribuyendo así a la competitividad, la descarbonización y la resiliencia de distintos sectores productivos. De hecho, se estima que en Euskadi podrían valorizarse más de 100.000 toneladas de residuos plásticos anualmente, generando un valor económico superior a los 12 millones de euros. 

La oportunidad para las empresas del sector es doble: por un lado, acceder a nuevas cadenas de valor basadas en el reciclaje de alto rendimiento, y por otro, posicionarse como agentes clave en la transición ecológica de sectores industriales que sean intensivos en el consumo de materiales. Además, el marco normativo europeo y los programas de financiación vinculados a la economía circular favorecen este tipo de iniciativas, reforzando la colaboración entre industria, centros tecnológicos y la administración. El reciclado de plásticos complejos ya no es solo una necesidad ambiental, sino una realidad para crear empleo, fomentar la innovación e impulsar una economía más eficiente y sostenible. 

 Contexto Internacional: Europa y el plástico 

En Europa solo se produce el 16% del plástico mundial, pero la Comisión Europea ha establecido medidas para optimizar la gestión de sus residuos, concretadas en la Estrategia europea para los plásticos. El foco está puesto en los envases, ya que en la última década los residuos de los envases se han incrementado casi un 25% en el continente. Aunque se estima que en la actualidad el plástico está solo presente en el 19% de los mismos, las proyecciones alertan de que este porcentaje puede escalar hasta el 46% de aquí a 2030. En este sentido, el reciente Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases establece objetivos de reducción de envases del 5% para 2030, 10% para 2035 y 15% para 2040, además de prohibir para 2030 envases plásticos de un solo uso. 

Por otro lado, un estudio expone que el 40% de los plásticos se envían a vertedero o incineración en Europa, lo que da idea del camino que queda por recorrer respecto a la mejora de la gestión de los residuos plásticos. 

Además, y centrándonos ahora en la ONU, se han dado pasos decididos para combatir la contaminación mundial por plásticos. El proceso para abordar un problema de dimensión mundial y de gran magnitud es difícil, pero se espera que, a lo largo del presente año, se intensifiquen los contactos para el desarrollo de un tratado mundial sobre los plásticos 

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