El desarrollo tecnológico de las soluciones de captura y almacenamiento de CO2 es imprescindible para alcanzar los objetivos climáticos
Si bien la reducción de las emisiones es imprescindible para alcanzar las metas climáticas establecidas internacionalmente, los expertos del IPCC estiman que también haría falta eliminar de la atmósfera entre 5 y 10 gigatoneladas (Gt) de CO2 para 2050. Sin este aporte, resultaría imposible limitar el calentamiento global a 1,5-2º C para el año 2100. Esto significa que la capacidad de captura y almacenamiento de carbono va a tener que aumentar de manera notable en el futuro, pero este desarrollo tecnológico necesita de una financiación continuada, además de activar una serie de palancas que faciliten su aplicación.

En concreto, un informe liderado por la Universidad de Oxford calcula que la capacidad de eliminación de CO2 por medios tecnológicos debería incrementarse de 1.300 a 4.900 veces de aquí a 2050 si se desea mitigar el calentamiento global a menos de 2ºC. Pero existen limitaciones a este desarrollo. Más allá de las inversiones necesarias y las políticas que promuevan su despliegue, la acumulación de CO2 requiere grandes áreas de tierra y superficies oceánicas, y los medios tecnológicos consumen un volumen energético nada despreciable.
En el caso de Europa, la recientemente presentada Estrategia de Gestión del Carbono Industrial se ocupa de este ámbito, complementando las iniciativas de otras normativas, como la Ley de Industria Net Zero, el Plan Industrial del Pacto Verde y el Régimen de comercio de derechos de emisión de la UE. De hecho, la Ley de Industria Net-Zero plantea el objetivo de alcanzar un volumen de al menos 50 millones de toneladas de CO2 capturadas anuales para 2030, aumentando hasta llegar a los 450 millones para 2050.
En concreto, el objetivo de la Estrategia de Gestión Industrial del Carbono es desarrollar tecnologías de captura y almacenamiento de carbono y el marco normativo y de inversión necesario para respaldarlas, centrándose en tres vías tecnológicas principales:
- Captura de CO2 para su almacenamiento (CAC): las emisiones de CO2 de origen fósil, biogénico o atmosférico se capturan para su almacenamiento geológico de forma permanente y segura;
- Captura de CO2 para su utilización (CUC): el CO2 capturado se utiliza para sustituir el carbono de origen fósil en productos sintéticos, productos químicos o combustibles;
- Absorción del CO2 de la atmósfera: el CO2 biogénico o atmosférico se captura por medios tecnológicos y se almacena permanentemente.
A destacar que la infraestructura de transporte de CO2 constituye un factor clave para propiciar estas tres tecnologías y es necesaria para instaurar un mercado de CO2 completamente desarrollado en Europa.
Eliminación del CO2, un mercado con potencial
La gestión industrial del carbono se refiere al uso de una serie de tecnologías para la captura, el almacenamiento, el transporte y la utilización de emisiones de CO2 procedentes de instalaciones industriales, así como para la absorción de CO2 de la atmósfera.
Una investigación elaborada por la consultora McKinsey estima que el sector de eliminación de carbono podría ser una industria de 1,2 billones de dólares para 2050, pero para ello debería ser 120 veces mayor de su actual tamaño. En el informe se plantean dos escenarios, en el primero la capacidad mundial de eliminación de carbono se multiplicaría por 60 entre 2020 y 2050, y en el segundo este crecimiento sería al menos de 120 veces. En este segundo escenario se lograría el net zero, es decir, el equilibrio entre emisiones y CO2 capturado.
En cualquiera de los casos, los investigadores vislumbran un crecimiento notable del sector de la captura y almacenamiento de carbono a partir de 2030. Los pioneros en la adopción generalizada de este tipo de soluciones tecnológicas serían las empresas de la llamada industria pesada, ya que necesitarán implantarlas en sus instalaciones para cumplir los requisitos nacionales de transición a cero emisiones.
Eso sí, el informe advierte que multiplicar por 120 la capacidad de eliminación de carbono supondría una inversión de 130.000 millones de dólares anuales hasta 2050, por lo que la única manera de alcanzar estos niveles de financiación es combinar el esfuerzo privado y público. El mercado y las tecnologías que lo sustentan necesitan un apoyo estable y constante para poder crecer a lo largo del tiempo. La innovación tecnológica favorecerá la reducción de costes, pero para ello, la apuesta por las nuevas tecnologías debe ser ratificada por inversiones.
En el caso de Europa, la CE estima que capturar entre 360 y 790 toneladas de CO2 puede generar un valor económico total de entre 45.000 y 100.000 millones de euros a partir de 2030 y ayudará a crear hasta 170.000 empleos verdes. Aunque llegar a esos niveles requiere de inversiones cuantiosas.
Soluciones para la eliminación de CO2
Las soluciones para la eliminación de C02 abarcan la captura de CO2 atmosférico, pero también las soluciones para la captación de C02 directamente de fuentes industriales.
La Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS) es considerado una pieza clave para la descarbonización de sectores industriales donde es difícil implantar otras formas de descarbonización debido a sus características específicas. La Captura y Almacenamiento de Carbono procedente de procesos industriales ha sido desde hace años una parte central de las políticas del Pacto Verde Europeo y se recoge también como una importante medida en otros documentos oficiales como la Estrategia de la UE para una Economía Circular.
Además, en lo que se refiere a la industria la hoja de ruta marcada por la UE no solo incluye el almacenamiento sino también la Captura y Uso del Carbono (CCU) para su posterior uso en otros procesos industriales o con el objetivo de aprovecharlo en el desarrollo de nuevos productos que van desde los combustibles sintéticos hasta materiales de construcción o productos químicos.
Por otro lado, y entre las soluciones de captura de carbono de la atmósfera la eliminación de CO2 engloba tanto su captura del aire o los océanos, como su almacenamiento para un posterior uso. Estas prácticas abarcan una amplia variedad de métodos que difieren en cuanto su coste, capacidad de captura o permanencia del almacenamiento, y requisitos de vigilancia. Pero existe un factor en el que todas coinciden, y es que la cantidad de carbono capturado y/o almacenado debe ser mayor que el carbono emitido a lo largo de la cadena de valor del método, ya que si esto no se consigue no se trata de un método eficiente ni válido. Entre las principales soluciones se encuentran las siguientes:
1-Biomasa con Remoción y Almacenamiento de Carbono (BiCRS)
2-Entierro de Biomasa
3-Captura Directa de Aire (DAC)
4-Intemperismo Mejorado de las Rocas (Mineralización Ex-Situ)
5-Aumento de la Alcalinidad Oceánica
6-Captura Directa en el Océano (DOC)
7-Hundimiento de Carbono en el Océano
8-Alteración de Nutrientes
9-Eliminación Basada en la Naturaleza