
Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos, y este año coincidiendo con tal fecha se está celebrando la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, mediante la que se quieren activar soluciones para conservar los entornos marítimos. Como anticipo al encuentro internacional, la Comisión Europea ha anunciado el Pacto Europeo por los Océanos, un marco común para todas las políticas marítimas y de conservación oceánica de Europa. La salud de los mares es vital para el continente, si tenemos en cuenta que cerca del 40% de los europeos vive a menos de 50 km de la costa, y que la Economía Azul supone 4,5 millones de empleos directos y 650.000 millones de euros en volumen de negocios para el continente.
La importancia de los océanos para el planeta es inmensurable, ya que son indispensables para la vida y el sustento de los seres humanos. Comprenden el 96% de toda el agua disponible, y son responsables de producir al menos el 50% del oxígeno del planeta. Además, entre un 50% y un 80% de los organismos habitan bajo la superficie del océano, por lo que alberga la mayor parte de la biodiversidad del mundo y constituye la principal fuente de proteínas para más de 1.000 millones de personas. Sus recursos son tan abundantes que WWF calcula que, si se considerase a los océanos como un único país, se convertirían en la séptima economía global con un PIB de 2,5 billones de dólares, y los expertos estiman que para 2030 en todo el mundo 40 millones de empleos estarán relacionados con ellos. Además, hoy día cerca del 90% del comercio mundial utiliza el transporte marítimo, y más del 30% del petróleo y el gas se extraen en el mar. También resultan un elemento fundamental para la mitigación del cambio climático; los ecosistemas marinos absorben el 90% del exceso de calor causado por el cambio climático y el 23% de las emisiones anuales de CO2 generadas por el hombre.
Por todo ello, la ONU considera la conservación de los océanos como uno de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 14), pero los datos acerca de su estado son devastadores, ya que prácticamente el 90% de las grandes especies marinas están disminuyendo y el 50% de los arrecifes de coral están afectados por la contaminación y los efectos del cambio climático. Así, el lema del Día Mundial de los Océanos de este año es «Maravillas oceánicas: sostener lo que nos sustenta”, ya que se quiere poner en valor la importancia de los ecosistemas marítimos para la vida y las políticas climáticas y ambientales.
Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos
La ciudad francesa de Niza acoge entre el 9 y el 13 de junio este encuentro entre gobiernos, organizaciones, instituciones financieras, académicas, el sector privado y la sociedad civil en el que se debaten soluciones para la conservación eficaz de los océanos. Si bien estamos en el Decenio de Ciencias Oceánicas de la ONU, lo cierto es que esto no ha servido aun para que se hayan impulsado medidas decisivas que tengan un claro impacto en la mejora del estado de los ecosistemas marinos. En la actualidad, las áreas marinas protegidas suponen aproximadamente solo el 8% de la superficie total de los océanos, aunque el Tratado de Alta Mar y los objetivos de conservación acordados por la ONU establezcan la meta de aumentarlas hasta el 30%. Recientemente, un estudio de la revista Science ha puesto sobre la mesa que el 60% del hábitat crítico para biodiversidad marina no tiene objetivos de conservación
Esta realidad deja patente la urgencia de adquirir compromisos internacionales para la conservación de los mares, y en ese sentido durante la conferencia los gobiernos de Brasil y Francia han hecho público el Desafío NDC Azul, una iniciativa internacional que busca situar al océano en el centro de los compromisos climáticos de los países y que pretende preparar el camino para que en la COP de este año los océanos sean protagonistas. Además de Brasil y Francia otras ocho naciones se han comprometido ya a incluir soluciones oceánicas en sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC). Se espera que tras la cumbre se adopte el Plan de Acción para los Océanos, una declaración con compromisos voluntarios para avanzar hacia ecosistemas marítimos más sostenibles y resilientes.
Pacto Europeo por los Océanos
Este acuerdo busca erigirse en el marco común para todas las políticas marítimas y de conservación oceánica de Europa. El Pacto Europeo por los Océanos tiene como objetivo proteger la salud de los océanos y sus recursos, además de promover la Economía Azul. En él se establecen seis prioridades:
-Proteger y restaurar la salud de los océanos: se establecerán y gestionarán áreas marinas protegidas y se revisarán la Directiva Marco sobre la Estrategia Marítima y la Directiva sobre la Ordenación del Espacio Marítimo.
-Impulsar la competitividad de la Economía Azul sostenible: según un reciente estudio de la Comisión Europea proporciona 4,5 millones de empleos directos y 650.000 millones de euros en volumen de negocios, y si se incluyen todas las actividades económicas que de una u otra forma dependen del mar estas cifras suben hasta los 5,4 millones de puestos de trabajo y un valor añadido bruto de 500.000 millones de euros anuales. Para impulsarla, la CE diseñará una nueva Estrategia Marítima Industrial y una Estrategia Portuaria de la UE.
-Apoyo a las comunidades costeras, insulares y ultraperiféricas: la Comisión presentará una estrategia específica para el desarrollo y la resiliencia de las comunidades costeras y presentará una propuesta sobre la creación de reservas europeas de carbono azul.
-Impulsar la investigación, el conocimiento, las habilidades y la innovación oceánicas: se propone una Iniciativa de Observación de los Océanos de la UE para mejorar nuestro conocimiento sobre el océano, respaldada por una Estrategia de Investigación e Innovación Oceánica.
-Mejorar la seguridad y la defensa marítimas.
-Fortalecimiento de la diplomacia oceánica de la UE y la gobernanza internacional de los océanos: las prioridades son la ratificación a nivel mundial del Tratado de Alta Mar, un Tratado sobre Plásticos y la designación de tres extensas áreas marinas protegidas en el Océano Antártico.
La UE también ha anunciado una inversión de mil millones de euros para la conservación e investigación de los océanos, un tercio de los mismos destinados a financiar proyectos científicos en todo el mundo, con la intención de convertir Europa en un centro científico mundial para el conocimiento de los océanos.
Entre las acciones que se quieren implementar están reducir a la mitad la contaminación por plástico en cinco años, restituir un 20% de los ecosistemas marítimos europeos para el 2030, o descarbonizar la flota pesquera.
La Comisión Europea presentará una Ley de los Océanos en 2027 que desarrollará lo recogido en el Pacto, facilitando su aplicación.