Inicio > Actualidad > Blog > ¿Qué podemos esperar de la nueva Comisión Europea en materia climática?
24 Jul 2024
Blog Aclima

¿Qué podemos esperar de la nueva Comisión Europea en materia climática?

La reelección de Ursula von der Leyen como presidenta de la Comisión Europea ha estado enmarcada en la incertidumbre respecto a su futura acción política. Sin embargo, la nueva Comisión Europea ha querido reafirmar su compromiso con los objetivos del Pacto Verde, eje estratégico de la economía y el desarrollo del continente, aunque matizando que su enfoque estará más orientado a asegurar la competitividad. En este sentido, se ha anunciado la presentación de un nuevo Pacto Industrial Limpio en los primeros cien días de mandato, además de trabajar en un Fondo Europeo de Competitividad, enmarcados dentro de un nuevo Plan para la Prosperidad y la Competitividad Sostenibles, entre otras futuras medidas adelantadas.

Las recientes elecciones europeas han reforzado posturas políticas más escépticas con los pasos que la Comisión Europea está dando respecto a sus compromisos climáticos y ambientales. Aunque no se trata de tendencias mayoritarias, el órgano ejecutivo de la UE está sometido a tensiones contrarias. Por un lado, las organizaciones ecologistas reclaman una mayor ambición, y por otro, se han alzado voces que piden priorizar las consecuencias de las políticas comunitarias en la realidad de los ciudadanos, pequeñas empresas y agricultores.

Sin embargo, la nueva CE no pone en duda la transición hacia una economía circular y descarbonizada. La recientemente adoptada nueva Agenda Estratégica 2024-2029 supone la confirmación de que Europa apuesta por un modelo sostenible y ambientalmente respetuoso. Este documento recoge las prioridades políticas europeas para el futuro, y en él se plasma de nuevo el compromiso de la CE para que Europa sea el primer continente climáticamente neutro, impulsando la transición climática y digital.

Ursula von der Leyen ha sido reelegida como presidenta de la Comisión Europea con mayoría absoluta, lo que supone un respaldo al camino emprendido por Europa. Así mismo, por lo que se desprende de sus declaraciones en este segundo mandato las iniciativas ambientales y climáticas estarán más enfocadas a garantizar la competitividad europea. Entre las medidas anunciadas en las directrices políticas hay muchas que están en sintonía con las reclamaciones de la industria, si bien ya se ha anunciado el compromiso de reducir el 90% de la contribución de la UE al calentamiento global para 2040, que se plasmará en una futura Ley Europea del Clima.

Nuevo Pacto Industrial

La presidenta de la CE ha prometido anunciar en los primeros cien días después de asumir el cargo un nuevo Pacto Industrial Limpio para industrias competitivas y empleos de calidad. Se enmarcará dentro del llamado nuevo Plan Europeo de Prosperidad, que incluirá más acciones como facilitar los negocios y fortalecer el mercado único, convertir a la investigación y la innovación en los motores de la economía, impulsar la productividad mediante la difusión de la tecnología digital, subsanar la brecha en materia de capacidades y mano de obra, e invertir abundantemente en la competitividad sostenible, una interesante ventana de oportunidad para el sector medioambiental.

El Pacto Industrial Limpio responde a la necesidad de descarbonizar la economía a la vez que se aumenta la competitividad y la industrialización del tejido empresarial europeo. Para ello, se pretende trabajar junto a la industria, los interlocutores sociales y todas las partes interesadas, apoyando a las empresas para que alcancen los objetivos climáticos simplificando los procesos, aumentando las inversiones y garantizando el acceso a materias primas y suministros energéticos baratos, sostenibles y seguros.

En este sentido, también se ha anunciado la presentación de una Ley del Acelerador de Descarbonización Industrial para ayudar a las industrias y las empresas a lo largo de la transición. De este modo, se canalizará la inversión en infraestructuras y en la industria, en particular en los sectores de gran consumo de energía, y se apoyará a los mercados pioneros europeos de desarrollo, producción y difusión en la industria de tecnologías limpias.

El ámbito de la energía es particularmente sensible, debido a las incertidumbres sobre su precio para el consumidor final. La presidenta de la CE aboga por una Unión Energética, que sea capaz de reducir los costes alejándose cada vez más de los combustibles fósiles, para ello se consideran prioritarias las inversiones en infraestructuras y tecnologías de energía limpia.

Una economía más circular y resiliente

También se ha anunciado una nueva Ley de Economía Circular, enfocada en crear demanda de materiales secundarios y un mercado único de residuos, en particular en relación con las materias primas fundamentales. A esta norma le acompañará un nuevo paquete sobre la industria química, con el objetivo de simplificar el Reglamento REACH y aportar claridad sobre los PFAS.

Con esto se reafirma el compromiso europeo para descarbonizar la economía a través de la economía circular como herramienta clave y avanzar hacia un modelo de producción y consumo más sostenible, que mantenga el valor de los recursos en la economía durante más tiempo.

Incremento de las inversiones

Ursula von der Leyen ha declarado que en su nuevo mandato la CE será “una Comisión de inversiones”, particularmente en lo que se refiere a las inversiones verdes. En este sentido, anunció un Fondo Europeo de Competitividad para invertir en tecnologías estratégicas, incluidas tecnologías limpias; medidas para abordar las barreras al Mercado Único para mantener a las empresas emergentes innovadoras en Europa; y un mayor gasto en investigación e innovación.

Si bien es cierto que las inversiones verdes europeas crecieron un 9% hasta alcanzar los 407.000 millones de euros en 2022, los expertos calculan que la financiación anual debe duplicarse para alcanzar los objetivos climáticos de Europa para 2030.

La presidenta de la CE admite que las inversiones no pueden financiarse únicamente con fondos públicos, y para movilizar el capital privado es necesario reducir los riesgos, por lo que se presentarán una serie de medidas de absorción de riesgos diseñadas para facilitar que los bancos comerciales, los inversores y el capital riesgo puedan financiar las empresas de rápido crecimiento.

Se ha anunciado que aumentará el gasto en investigación e innovación, para enfocarlo más en las prioridades estratégicas y la innovación disruptiva. De igual forma, se pretende mejorar las sinergias entre ciencia, tecnología y la industria emergente, para apoyar las transiciones ecológica y digital.

También se revisará la Directiva sobre contratación pública, para dar preferencia a los productos europeos en la contratación pública en determinados sectores estratégicos.

Pero la iniciativa más destacada en este campo es el futuro Fondo Europeo de Competitividad, un nuevo instrumento que facilitará la inversión en tecnologías estratégicas, entre las que se encuentran las tecnologías limpias o la biotecnología, para impulsar su desarrollo. La intención es que este fondo fomente proyectos importantes de interés común (PIICE) para que Europa pueda aunar sus fuerzas e invertir colectivamente en iniciativas comunes ambiciosas. Se prevé que el primer conjunto de estos nuevos proyectos se proponga a principios de 2025.

Otras iniciativas

También se ha anunciado que en los primeros cien días se presentará una visión para la agricultura y la alimentación que examine cómo garantizar la competitividad y la sostenibilidad a largo plazo del sector agrario, para lo que se apoyará la competitividad de toda la cadena de valor alimentaria mediante inversiones y la aplicación de innovaciones.

En el futuro, se propondrá un Plan de Adaptación Climática, para dar soporte a los Estados miembros, especialmente en materia de preparación y planificación, y garantizar que se lleven a cabo periódicamente evaluaciones de riesgos con base científica.

Por último, se ha adelantado que uno de los objetivos de cara al futuro próximo es reforzar la seguridad hídrica de Europa. Para ello, se propondrá una Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, y un Pacto Europeo de los Océanos, centrado en impulsar la economía azul y garantizar la buena gobernanza y la sostenibilidad de los océanos.

¿Te interesa?. Suscríbete a nuestra newsletter.

De acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento General de Protección de Datos (UE) 2016/679 y la Ley Orgánica 3/2019 de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, y respecto de los datos que le identifican como contacto, le comunicamos que Asociación Clúster de Industrias de Medio Ambiente de Euskadi -Aclima-, con CIF G48763858 y domicilio en Paseo de Uribitarte 3 Bilbao (48001), Vizcaya, España, trata sus datos personales con la finalidad de mantener relaciones contractuales y/o comerciales, con base legal en la ejecución del contrato, el interés legítimo o su consentimiento expreso. Sus datos se conservarán mientras esté vigente la finalidad del tratamiento o, en su caso, el plazo legal de responsabilidad. Podrá ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación, oposición, portabilidad, olvido y limitación al tratamiento de sus datos personales o revocar su consentimiento, por escrito, en la dirección postal indicada o en la dirección de correo electrónico aclima@aclima.eus, adjuntando fotocopia de su documento de identidad. También podrá presentar una reclamación ante la autoridad de control competente.